Turismo filantrópico: la forma idónea para impulsar las economías locales.


Como una evolución menos polémica y más pensada del voluntourism, aquella tendencia popular entre los 90s y 2000s donde los turistas combinaban sus viajes de placer con actividades de caridad en países tercermundistas y ante una sociedad cada vez más crítica y con deseos impactar en las economías locales, surge el philantourism o turismo filantrópico, una respuesta a los viajes organizados destinos donde el turista apenas salía de las instalaciones del hotel o gastaba sus recursos en negocios locales.


¿En qué consiste el turismo filantrópico?


Conocido también como viajes de corazón, viajes altruistas o con propósito, el turismo filantrópico nace de la necesidad de incorporar prácticas responsables con el entorno y que pongan en el centro de las vacaciones a destinos y comunidades que puedan beneficiarse de forma directa con inversión que haga el visitante durante su estadía.


A diferencia del voluntourism, el philantourism deja a un lado el complejo de salvador de las personas en países desarrollados y, en lugar de centrarse en visitar unas horas un orfanato o un espacio vulnerable en el marco de su viaje, eligen gastar el dinero en negocios locales, comunidades pequeñas y en experiencias que lleguen de forma directa a los bolsillos de los integrantes y no de grandes cadenas hoteleras.


Para un turista filantrópico, más allá de participar en una actividad de voluntariado en la ciudad donde se encuentren, lo importante es que las personas, pequeños comercios, hoteles, posadas u operadores turísticos propios de la zona, generen ingresos a través de su trabajo, por eso eligen quedarse en lugares más modestos y salir a disfrutar de primera mano de todo lo que ofrece el destino, sin necesidad de intermediarios y más allá de las paredes de un complejo.


Esta modalidad sigue ganando adeptos, sobre todo tras la difícil situación vivida por el sector debido a la COVID-19, el cual, según estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo, solo en la región de Latinoamérica, perdió 134.337 millones de dólares de PIB turístico directo y otros 195.868 millones de dólares, si se consideran todos los impactos indirectos e inducidos que desencadena el sector.


Cada vez más son operadores turísticos se suman a esta tendencia y agregan este tipo de destino y experiencia. Tom Barber, cofundador de la empresa EMBARK Beyond destaca que el concepto que manejan “es elegir un destino porque ha atravesado una situación difícil”. Al igual que otras empresas, han dejado atrás la dinámica de voluntariado y se han centrado en impulsar las economías locales.


Organizaciones orientadas al philantourism.


Si estás pensando en planear tus próximas vacaciones y de paso contribuir con el desarrollo de alguna iniciativa a comunidad, te compartimos organizaciones que se encargan de planificar viajes, tomando en cuenta los aspectos relevantes del turismo filantrópico.


Conecta gente con científicos a nivel mundial para llevar a cabo investigaciones medioambientales y empoderarlos con el conocimiento que requieren para conservar nuestro planeta. Ofrecen la oportunidad de vivir experiencias de estudiar el cambio climático en las Montañas Mackenzie, participar en las prácticas de conservación de humedales y agricultura tradicional en Méjico, para ayudar a obtener data vital para la sostenibilidad de uno de los últimos humedales que quedan en el país.


Es una de las organizaciones medioambientales más influyentes en los Estados Unidos. Se dedican a amplificar la voz de millones de sus miembros y colaboradores, en cuanto al derecho de todo el mundo a vivir en un mundo sano.


Es una iniciativa de Habitat for Humanity. Además de participar en la construcción de hogares, cuando viajas con Global Village tienes la oportunidad de vivir la experiencia de compartir con personas de diferentes lugares del mundo, lo que amplía tu visión.